Disociación

Actualizado: 24 de jun de 2019


Enfrentémoslo, somos seres fracturados en una sociedad fragmentada. Esto significa que por alguna razón, generalmente vivencias traumatizantes, se experimenta una suceso en la que hay un cambio radical en cómo somos o cómo experimentamos la vida. En esta situación, se da una transformación en la que un nuevo Yo emerge, distinto al yo previo que vivió tal situación. Entendiendo que la vida es fractal, esto es igual de valido para personas, organizaciones culturas mismas, es la génesis de la complejidad humana y social. 

Bienvenidos a la matrix.


Esta, es una explicación "sencilla" de la realidad disociativa que se vive en la vida desde la perspectiva psicológica y ciertamente, en el proceso de desarrollo de la personalidad y como punto crítico de interés y debida atención. Cuando esto sucede, y puede ser de manera inmediata ante un evento que no podemos manejar o la repetida vivencia de experiencias intensas, nosotros no sólo perdemos la capacidad de vivir integralmente nuestra relación mente/cuerpo, sino que también se dan las condiciones para crear estructuras psicológicas que al ordenarse establecerán un patrón limitante de vida que ha de perpetuarse en el tiempo. Hasta que esta circunstancia sea resuelta.


A un nivel clínico y como ejemplo de esto, tenemos el trastorno disociativo de la personalidad o para llamarlo llanamente, trastorno de personalidades múltiples. Estaforma popularizada solo es indicativa de un extremo de la experiencia disociativa pero en un rango de menor gravedad, es importante explorar cómo es que esto nos afecta y cómo es que esto se puede observar de alguna medida en nuestras vidas.


En la generalidad, las experiencias disociativas se dan en épocas muy tempranas de nuestra vida y por ende, son difíciles de percibir y procesar. Uno de los ámbitos en los que atendemos la la resolución de esta experiencia, por ejemplo, es alrededor del trauma de parto que en muchas ocasiones tiende a ser disociativo. Un ejemplo a este nivel sería nacer con fórceps que es una agresión directa y fuerte a un ser vivo incapaz de comprender o procesar tal intensidad física sobre su cuerpo. Hay experiencias menos violentas pero no por ello de menor importancia y así, tenemos traumas como la separación temprana de madre/padre y bebe o eventos de mayor edad como perderse en una tienda o simplemente verse embelesado con imágenes en una pantalla mientras algo ocurre alrededor y que irrumpe con el flujo de consciencia.

 Ya en ocasiones, hemos ayudado a adultos a resolver sus disociaciones causadas por los juegos de video.


Para que se dé una disociación, es necesario un evento que rompa con el flujo de consciencia operante y que sucede de manera regular en nuestra experiencia de vida. Como operación mental permanente, nuestra psique opera en un ciclo de atención consciente en la que ésta consciencia, como un ciclo, se externaliza para vincularse con el mundo y regresa para informarnos de cualquier situación. Un trauma o evento frecuente, impactarán en éste ciclo creando así la estructura disociativa al quedar un aspecto de consciencia fuera del cuerpo, esto es, disociado y entonces, aquel aspecto psicológico se queda atrapado fuera de uno. Si, la disociación es irreversible y por tanto definitoria, hasta que algo suceda y ayude a ese aspecto a retornar a su origen.




Las estructuras creadas a partir de una disociación, las llamamos cosmologías y son aquellos mundos mentales que constriñen patrones emocionales, sentido de límites, comprensión del mundo y sentido de identidad. Esto así, dará las condiciones para que a manera de destino, establezca patrones de conducta y relación desde donde viviremos nuestras vidas. A posteriores disociaciones -que frecuentemente suceden- les dará un contexto previo para estas organizarse y operar en el mismo sentido. A toda esta situación, le es entonces perteneciente una serie de señales que informarán de manera precisa aunque inconsciente de aquello que no esta integrado en nosotros y que busca generar condiciones para su eventual reintegración. Estas señales son a veces en forma de sensaciones y expresiones como “algo me falta”, “me siento fuera de mi”, “andar en las nubes”. La mayor de las veces son ominosas similitudes con historias arquetípicas que ofrecen una inteligencia mayor, ya que denotan rasgos de personalidad o las trampas propias de contextos sociales o de decisiones que tienden a repetirse o dispararse ante ciertos estímulos también.


La disociación, un tema critico para todos, es en esencia el acto de perder en alguna medida nuestra fuerza vital. Significa que algo nuestro se ha perdido y es necesario facilitar su regreso al ser. 

Mientras que en círculos new age se propone que hay que “elevar el alma”, desde una perspectiva fundamental de la psicología, podemos decir que hay que estar completa y debidamente encarnados en nuestro cuerpo.


Este hermoso trabajo de transfiguración que se logra al resolver las disociaciones, es la parte medular de nuestro modelo psicológico de intervención.

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